¿No es bonito? Casi invita al afloramiento de la curiosidad. Tal vez no sea exactamente lo que proyecta, pro me atrajo:

"Diario de Navegación"

Pasé más tiempo del que me habría gustado perder en pensar un título. Ya se sabe, que no destaque demasiado [el gobierno de lo mediocre] pro que tampoco trabaje como una tabla opaca para el interés de cualquier posible lector. Por supuesto, el nombre no viene al pelo en este caso: no será diario, no será sobre navegación (intentaremos que sí en sentido figurado), ni tan siquiera estoy segura que vaya a ser 'de' algo. En cualquier caso,

Bienvenido y disfrute lo que se le permita.

martes, 1 de febrero de 2011

µrelato: Abatido

No puedo ni moverme.
Apenas sí consigo respirar.
Me encuentro abatido,
como si un camión me hubiese pasado por encima.
Abro un ojo, no veo nada.
Abro el otro, la calzada.

µ

jueves, 6 de enero de 2011

¿Generación Y ó X'?

Vuelvo a casa por Navidad y ¿qué me encuentro? Reformas, recortes, ... Mea Culpa por haber estado enterándome de lo mínimo de actualidad. Así me han pillado las noticias.

Hay miedo. No se puede esperar que ante una situación de crisis la mayoría pare a reflexionar qué se necesita, apoyándose en la frase "¡que no cunda el pánico!" Si un barco se hunde por un lado y el capitán dice todos hacia el otro para equilibrar, los pasajeros no pararán a pensar que tal vez lo mejor sea meterse en los botes salvavidas; aunque vean errónea o incompleta la decisión, primero correrán hacia ese lado y luego "ya se verá". Necesitan movimiento, porque, sí, el pánico cunde. Queda demostrado en la historia que se busca argumento de autoridad y experiencia, se requiere alguien que con voz firme y bien alto diga: "Tú eres capitán pero yo lo soy mejor y afirmo que deberíamos ir a los botes por tales razones". Y si el capitán dice que se ha de hacer lo él propuso porque es quien manda, la gente actuará en contra y propondrán al otro como nuevo capitán. ¿Por qué? Porque hay quien se ha hecho oír, quien ha movilizado, quien ha conseguido llegar a eso que algunos llaman la razón.
¿Pero qué pasa aquí? ¿Es que acaso son ciertos los rumores de que el pueblo de hoy acepta un mal gobierno mientras no se le moleste? ¿Mientras se salga de esto, dará igual cómo se atropelle la vida de los "no privilegiados"? Para eso nos quedamos con una dictadura; así por lo menos no nos sentiríamos mal por saber que se puede hacer algo. Suena maquiavélico.

martes, 7 de diciembre de 2010

Vendedor a Domicilio

Ayer, día de la Constitución, festivo y no laboral (de lo cual no parece enterarse la marca nacida en la Calle Preciados, la del Asturiano), terminando ya de comer, suena el timbre. Lo primero que uno piensa a esas horas es: "Testigo de Jehová" (ruego, nadie se lo tome a mal, pro es a lo que tendemos cuando no se esperan otro tipo de visita). Alguien de los presentes abre la puerta y al otro lado un joven trajeado con folletos en la mano. "Sin duda, testigo de Jehová", piensa el primero. Sorpresa para su razonamiento cuando empieza a hablar de las ventajas que ofrece su compañía de electricidad a los clientes que se presten a formar parte en ella.
¿Qué hacía un chaval un día como ese a una hora como aquella intentando captar clientes para una empresa que ni le va ni le viene? [...] Esos pobres autónomos que cobran lo mínimo, bajo contrato mercantil, y, créanme, sé de lo que hablo, muchos de ellos ni tan siquiera cotizan en la Seguridad Social, para acabar abatidos, con el ánimo por los suelos y la desesperación en sus ojos.
No hablo de los comerciales que quisieron encontrar ese trabajo, de los que al fin y al cabo puede gustarles y sacan dinero de verdad. Hablo de la cantidad de gente que se ve sometida a este tipo de actividad que ni es empleo ni es nada. Y hablo con lástima porque tal y como van las cosas me puedo imaginar perfectamente en la misma situación que aquel chico, a mí y a otros estudiantes, que van a salir a la calle con un grado y las manos vacías. Qué triste que esto pase.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Disputa en Barajas

Familias, estudiantes, extranjeros, trabajadores,… Cada uno con su propia historia, todos ellos con el mismo problema: Los controladores nos han salido guerreros.

¿Solución? Decretazo. Pero uno se pregunta si no sería hipócrita acudir a la ley para intervenir en una situación que se está produciendo precisamente por no respetar los derechos de esos trabajadores a los que se quiere reprimir. Resulta que por ley no pueden trabajar más horas pro no hay suficientes controladores para ocuparlas.

No apoyo en modo alguno la decisión que ha tomado la USCA de establecer una Asamblea Permanente. No hay mucho que decidir, una huelga de este tipo no se puede (o no se debería) sostener, y menos si lo hacen en estas fechas. No sé si realmente se han parado a pensar en las consecuencias, que sobrepasan las fronteras geográficas y tal vez morales. A nadie le gusta que le toquen la cartera pro esto es pasarse de la raya. Las formas os pierden.

Por otro lado sí vería con mejores ojos una huelga en otro momento y menos “devastadora”. Todo trabajador ha de luchar por sus derechos y a nadie le corresponde oponerse a ello. Si sus condiciones laborales son mejores, por mucho que corroa la envidia, es porque se las han ganado (40 aviones por hora, pruebas físicas, psicológicas,...) o alguien ha estado dispuesto a dárselas. Tmb hay quien se queja por las vacaciones (completamente merecidas) de profesores y maestros y no por ello se les ocupa con clases extras durante las mismas. Aunque tiempo al tiempo. Acaben con sus “privilegios injustificados”, como dice el ministro, pro no pretendan reprenderles antes por algo que en este momento es lícito.

Dice J. Blanco: “interpretando la ley a su antojo”. ¿Y no es acaso lo que ellos han hecho, el propio gobierno? Qué es si no eso de declarar Estado de Alarma cuando no hay motivos para ello. Ellos mismos dicen, en el artículo 1 del real decreto aprobado el 4 de diciembre: “Al amparo de lo dispuesto en el artículo 4 apartado c, en relación con los apartados a y d, de la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio, se declara el Estado de Alarma con el fin de afrontar la situación de paralización del servicio público esencial del transporte aéreo”. Si vamos a la susodicha Ley Orgánca, artículo 4, apartado c, vemos que lo suyo es una completa “interpretación a su antojo”. Es cierto que se habla del Estado de Alarma debido a la paralización de servicios públicos esenciales; ahora bien, la Ley no se queda ahí: y concurra alguna de las demás circunstancias o situaciones contenidas en este artículo”. Estas circunstancias son (a) catástrofes tales como terremotos, inundaciones, incendios urbanos y forestales o accidentes de gran magnitud, (b) crisis sanitaria y (d) desabastecimiento de productos de primera necesidad -según el decreto se están dando la primera y la última (“en relación con los apartados a y d”)-. Sabíamos que había crisis pro ¿en tan mal estado estamos? No, creo. ¿Tanto nos ocultan? No, espero. Entonces, repito la pregunta, ¿a qué viene eso de declarar Estado de Alarma?

No pida disculpa en nombre de los controladores sino en nombre del gobierno que ha permitido eso con sus planes de actuación. Y es que esto viene de atrás, se produce por el desastroso movimiento administrativo del gobierno frente a la crisis, viéndose éste obligado a aumentar horas de trabajo, disminuir horas extras y subir tarifas de vuelo. Pero dejemos este tema para otro momento.

Vamos, que de la lucha gobierno-controladores no saldrán ganadores y sí una clara víctima, los del principio: el pasajero, el que paga, el que mueve la economía al fin y al cabo, el único que cumple con sus deberes. Esta vez el cliente no tiene la razón, sólo las de perder.